Una piscina verde es señal de que las algas han colonizado el agua, normalmente porque el nivel de cloro ha caído por debajo del umbral de control. El tratamiento de choque consiste en aumentar de forma puntual la concentración de cloro libre para eliminar las algas en un plazo de 24 a 48 horas. Para que funcione, el pH debe estar entre 7,2 y 7,6 antes de añadir el cloro, la bomba debe funcionar sin parar durante al menos 24 horas y, si el agua sigue turbia tras morir las algas, será necesario aplicar floculante.
¿Por qué se pone verde una piscina?
El agua se vuelve verde cuando el cloro libre cae por debajo de 1 mg/L y las algas encuentran condiciones favorables: temperatura elevada, luz solar y presencia de fosfatos o nitratos. El color orienta sobre la gravedad: verde claro indica una infestación incipiente; verde oscuro o negro, una proliferación avanzada que requiere mayor dosis de choque. Las causas más habituales son calor extremo sin ajuste de la dosis de cloro, lluvias que diluyen los productos y elevan el pH, y filtración insuficiente.
Qué cloro usar para una piscina verde
El cloro de choque (hipoclorito de calcio granulado, con más del 65 % de riqueza) se disuelve casi de forma instantánea y eleva el cloro libre en pocas horas. El cloro de mantenimiento, habitualmente en pastillas de tricloroisocianurato, se disuelve de forma lenta y lleva estabilizador incorporado: no puede alcanzar la concentración necesaria en el tiempo que requiere un tratamiento de recuperación. Para una piscina verde, lo correcto es hipoclorito sódico líquido o cloro granulado de disolución rápida, a 30-50 g por metro cúbico en casos moderados, dosis que puede duplicarse ante proliferaciones severas.
Pasos para el tratamiento de choque de una piscina verde
El orden determina la eficacia del tratamiento. Hacer el choque sin ajustar antes el pH es el error más habitual: el cloro pierde entre el 30 y el 50 % de su eficacia por encima de pH 7,8.
1. Medir y ajustar el pH
Mide el pH con un kit de reactivos o un tester digital. El objetivo es situarlo entre 7,2 y 7,6. Si está por encima, añade reductor de pH (ácido muriático o bisulfato sódico); si está por debajo de 7,0, añade incrementador. Espera al menos una hora y mide de nuevo antes de continuar.
2. Cepillar paredes y fondo
Con el equipo de filtración apagado, cepilla vigorosamente paredes, esquinas y fondo. Las algas forman una capa adherida que el cloro no puede penetrar con eficacia sin rotura mecánica previa. Usa cerdas de nailon en piscinas de fibra o vinilo, y de acero en hormigón. Retira los restos más visibles con el sacahojas.
3. Aplicar el cloro de choque
Disuelve el cloro granulado en un cubo con agua antes de verterlo, repartiéndolo de forma uniforme por todo el perímetro. Verterlo directamente en la piscina sin disolver puede decolorar o dañar el revestimiento de vinilo y concentrar el producto en un solo punto, lo que reduce su eficacia global. El momento recomendado es el atardecer: la luz solar degrada el cloro libre no estabilizado, y aplicarlo de noche maximiza el tiempo de contacto. No entres al agua hasta que el cloro libre haya bajado a 3 mg/L o menos.
4. Filtrar de forma continua durante 24 horas
Pon la bomba en marcha y déjala funcionar sin interrupción durante al menos 24 horas. Limpia o contralavea el filtro cada 8-12 horas para evitar que se sature. Si la bomba no puede funcionar sin parar, prioriza las horas nocturnas y matinales.
5. Floculante, si el agua sigue turbia
Si tras 24-36 horas el agua ha cambiado de verde a gris o turbia, las algas han muerto pero sus restos siguen en suspensión. Aplica floculante líquido: agrupa las partículas microscópicas en coágulos que caen al fondo. Una vez depositados, aspira el fondo enviando el agua directamente al desagüe, sin pasar por el filtro.
¿Cuánto tiempo tarda en aclararse una piscina verde?
Una piscina con infestación moderada recupera el color azul en 24 a 72 horas. La variable más importante no es la cantidad de cloro sino el pH inicial: entre 7,2 y 7,4, el cloro trabaja a máxima eficacia; a pH 8,0, más de la mitad del cloro añadido queda inactivo.
Una proliferación severa puede requerir un segundo choque a las 24 horas del primero si el cloro libre ha bajado de 5 mg/L antes de que las algas hayan muerto. Si el agua tiene niveles elevados de ácido cianúrico (estabilizador de cloro por encima de 80 mg/L), el cloro queda bloqueado independientemente de la cantidad añadida; en ese caso hay que renovar parcialmente el agua.
Prevenir que la piscina vuelva a ponerse verde
La clave está en mantener el cloro libre entre 1 y 3 mg/L de forma constante y revisar el pH al menos dos veces por semana en los meses de mayor temperatura. Los choques preventivos semanales o quincenales, a dosis reducida, cortan el ciclo de reproducción de las algas antes de que sean visibles.
El algicida preventivo se añade siempre después del choque, nunca al mismo tiempo. El cloro a alta concentración degrada el algicida antes de que actúe; aplicarlo cuando el cloro libre ha vuelto a niveles normales (1-3 mg/L) garantiza su eficacia y prolonga el efecto preventivo.
Reducir la carga orgánica del vaso entre tratamientos es la forma más efectiva de espaciar los choques. El limpiafondos automático Beatbot AquaSense 2 Pro cubre las cinco zonas del vaso en cada ciclo: suelo, paredes, línea de flotación, superficie y clarificación del agua. La cobertura completa elimina la materia orgánica acumulada en cada zona antes de que sirva de nutriente para las algas. El sistema ClearWater™ incorpora una caja de clarificación en la que se instala un kit de quitosano; al activarlo desde la app, el robot distribuye el clarificador mientras limpia, agrupando aceites y micropartículas en suspensión para que el filtro las capture con mayor facilidad.
Para piscinas con mayor carga de residuos, el limpiafondos automático Beatbot Sora 70 ofrece 6.800 GPH de aspiración y una capacidad de filtro de 6 litros, suficiente para procesar hojas enteras, arena y restos vegetales en una sola sesión. Su cobertura de 4 zonas (suelo, paredes, línea de flotación y superficie) mantiene el vaso libre de la materia orgánica que, sin retirar, acelera el consumo de cloro y favorece la reaparición de algas.
¿Qué hacer si la piscina no mejora tras el choque?
Si después de 72 horas el agua no ha mejorado, hay tres causas probables. La primera es el pH fuera de rango: mídelo y corrígelo. La segunda es el filtro saturado: un filtro colmatado recircula las algas muertas en lugar de retenerlas. La tercera es un nivel de ácido cianúrico demasiado alto, que bloquea el cloro; la solución pasa por reponer entre el 30 y el 50 % del agua.
Si la piscina ha estado en abandono prolongado y la carga orgánica es muy elevada, puede ser necesario vaciarla por completo, limpiar las superficies con cloro a alta concentración y llenarla de nuevo.
FAQs
¿Se puede bañar mientras se hace el tratamiento de choque?
No. Hay que esperar a que el cloro libre baje a 3 mg/L o menos. Con niveles altos, el contacto puede irritar los ojos, la piel y las mucosas. Mide el nivel con un test de cloro antes de entrar al agua, normalmente entre 24 y 48 horas después del tratamiento.
¿Por qué no sube el cloro después del tratamiento de choque?
La causa más habitual es un nivel de ácido cianúrico (estabilizador) superior a 80 mg/L, que bloquea el cloro libre aunque se añada mucha cantidad. Mide el estabilizador con un kit específico; si supera ese umbral, renueva entre el 30 y el 50 % del agua antes de repetir el choque. Un filtro saturado o un pH incorrecto pueden producir el mismo efecto.
¿El floculante es siempre necesario?
No. Solo hace falta si el agua continúa turbia o grisácea tras morir las algas, por partículas en suspensión demasiado pequeñas para que el filtro las capture con filtración continua.
¿Cada cuánto tiempo hay que hacer un tratamiento de choque preventivo?
En verano, un choque semanal o quincenal a dosis reducida (la mitad de la dosis de recuperación). En primavera y otoño, uno al mes suele ser suficiente para mantener el cloro libre por encima de 1 mg/L de forma constante.


