El alguicida es el producto que marca la diferencia entre una piscina con agua transparente y otra que empieza a ponerse verde en cuestión de horas. Aplicarlo bien no es complicado, pero requiere respetar un orden concreto: equilibrar el agua antes del tratamiento, medir la dosis según el volumen del vaso y distribuir el producto con la depuradora en marcha. Si alguno de esos pasos falla, el alguicida pierde eficacia y las algas vuelven a aparecer en pocos días.
¿Por qué hay que equilibrar el agua antes de añadir alguicida?
Un alguicida sólo actúa de forma óptima cuando el pH del agua se sitúa entre 7,2 y 7,6. Antes de abrir el envase, coge unas tiras reactivas o un kit de gotas y mide el pH, la alcalinidad total y el nivel de cloro libre.
Si el pH está por encima de 7,6, añade un reductor de pH (pH menos) siguiendo la dosificación del fabricante. Si está por debajo de 7,2, utiliza un incrementador. Espera al menos dos horas con la bomba encendida y vuelve a medir antes de continuar. La alcalinidad debería mantenerse entre 80 y 120 ppm para que el pH se estabilice con facilidad.
Comprueba también el nivel de cloro libre. Si acabas de realizar una cloración de choque, espera a que el cloro baje por debajo de 3 ppm. Añadir alguicida con niveles de cloro muy altos puede generar espuma en la superficie e interferir con la acción del producto.
¿Cómo cepillar paredes y fondo antes del tratamiento?
El cepillado previo multiplica la eficacia del alguicida porque desprende la biopelícula que las algas forman sobre las superficies. Sin romper esa capa, parte de la dosis se desperdicia.
Usa un cepillo de cerdas rígidas para piscinas de hormigón, cerámica o gresite, y uno de cerdas blandas (nailon) para liner o fibra de vidrio. Cepilla las paredes de arriba hacia abajo y el fondo desde los bordes hacia el sumidero central. Presta atención especial a la línea de flotación, las esquinas y los peldaños, que son los puntos donde más se acumula la biopelícula.
Después del cepillado, vacía los cestos del skimmer y la bomba de prefiltro para que la depuradora pueda mover el agua sin obstrucciones.
¿Cuánto alguicida se añade según el volumen de la piscina?
La dosis exacta la marca siempre la etiqueta del producto, porque la concentración varía entre fabricantes. Aun así, existe una referencia general para la mayoría de alguicidas líquidos de cobre o amonio cuaternario que se venden en España.
Para un tratamiento preventivo o de mantenimiento semanal, se suelen utilizar unos 250 ml por cada 50.000 litros de agua, equivalente a 5 ml por cada 1.000 litros. Si la piscina ya presenta indicios visibles de algas (agua verdosa, paredes resbaladizas o manchas oscuras en el fondo), la dosis de choque suele ascender a 1 litro por cada 50.000 litros.
Calcula el volumen de tu piscina antes de medir el producto. Para un vaso rectangular, multiplica largo por ancho por profundidad media (en metros) y el resultado por 1.000 para obtener litros. Una piscina de 8 m × 4 m × 1,5 m de profundidad media contiene aproximadamente 48.000 litros, por lo que su dosis de mantenimiento rondaría los 240 ml.
Usa siempre un recipiente graduado. Un exceso de alguicida puede provocar espuma persistente en la superficie y manchar el revestimiento en piscinas de liner.
¿Cómo verter y distribuir el alguicida correctamente?
Diluye la dosis medida en un cubo con agua de la propia piscina antes de añadirla al vaso. Esa dilución previa reduce el riesgo de manchas localizadas en el revestimiento, sobre todo en piscinas de liner o fibra de vidrio.
Vierte la mezcla lentamente por todo el perímetro de la piscina con la depuradora en funcionamiento. No lo eches todo en un solo punto. Si tu piscina tiene escaleras, tobogán u otros elementos que crean zonas de baja circulación, pasa por esas áreas al verter.
Deja la bomba funcionando como mínimo 8 horas después de la aplicación para que el producto se reparta de forma homogénea por todo el vaso.
¿Qué hacer si el agua queda turbia después del alguicida?
Después de un tratamiento de choque es normal que el agua se vuelva blanquecina durante unas horas. Las algas muertas quedan en suspensión como partículas microscópicas que el filtro no atrapa de inmediato.
Para acelerar la clarificación, añade un floculante líquido. El floculante agrupa esas partículas en grumos más grandes que se depositan en el fondo. Una vez sedimentados, retíralos con un limpiafondos manual o con un robot aspirando en modo fondo.
Si quieres evitar ese paso manual, el robot limpiapiscinas Beatbot AquaSense 2 Pro dispone del sistema ClearWater™, que dispersa automáticamente un agente clarificante natural derivado de cáscaras de cangrejo recicladas mientras el robot limpia. Ese agente agrupa partículas, aceites y residuos metálicos en grumos más grandes, que el filtro de la piscina captura con facilidad. El resultado es agua más clara sin mezcla manual ni dosis separada, y un kit de 300 ml cubre hasta 375.000 litros de agua durante aproximadamente un mes.
¿Cuánto tiempo hay que esperar para bañarse tras aplicar alguicida?
Tras una dosis de mantenimiento semanal, la mayoría de fabricantes en España recomiendan esperar al menos 30 minutos con la depuradora en marcha. Si se ha realizado un tratamiento de choque, conviene esperar entre 2 y 4 horas.
No te fíes solo del tiempo transcurrido. Antes de meterte, mide el pH (entre 7,2 y 7,6) y el cloro libre (entre 1 y 3 ppm).
¿Con qué frecuencia se debe aplicar alguicida en la piscina?
Antes de decidir si es el momento de aplicar el producto, conviene revisar el estado del agua. Turbidez incipiente, paredes con tacto resbaladizo o un olor más penetrante de lo habitual son señales de que la carga biológica ha aumentado y el alguicida debería añadirse sin esperar al día programado. Si el agua sigue transparente y el pH está dentro de rango, la dosis semanal de mantenimiento es suficiente.
La frecuencia estándar es una vez por semana durante la temporada de baño, que en la mayor parte de España va de mayo a septiembre. En zonas del sur con temperaturas altas desde abril, como Andalucía o Murcia, conviene empezar antes y alargar el tratamiento hasta mediados de octubre.
Si la piscina recibe mucho sol directo, está rodeada de vegetación o se usa con mucha frecuencia, cepillar la línea de flotación con regularidad y mantener la recirculación activa complementa al alguicida y reduce la probabilidad de brotes.
Una depuradora que funcione entre 8 y 12 horas diarias durante los meses de calor, junto con la dosis semanal de alguicida, suele bastar para mantener el agua libre de algas. Hojas, insectos y polen acumulados en la superficie se descomponen y liberan fósforo y nitrógeno, los nutrientes que activan el crecimiento de algas y obligan a incrementar la dosis de alguicida. El robot limpiapiscinas Beatbot Sora 70 retira esos restos antes de que se descompongan mediante su sistema JetPulse™, que genera cuatro corrientes de agua coordinadas para dirigir los flotantes hacia la boca de aspiración, reduciendo la carga orgánica que alimenta las algas y, con ello, la frecuencia de tratamiento necesaria.
¿Qué tipo de alguicida elegir según el problema?
Los alguicidas más habituales en el mercado español se dividen en dos grandes familias: los basados en sulfato de cobre y los de amonio cuaternario (también llamados "quat").
Los alguicidas de cobre son muy eficaces contra las algas verdes y las algas negras, que son las más resistentes. Su principal inconveniente es que, si se sobredosifican o el pH está mal ajustado, pueden provocar manchas azuladas en el liner o en las juntas de gresite. Se recomiendan para piscinas de hormigón o cerámica donde el riesgo de tinción es menor.
Los alguicidas de amonio cuaternario son la opción más segura para piscinas de liner y fibra de vidrio. No manchan, no forman espuma a dosis correctas y ofrecen buena protección preventiva. Resultan menos potentes contra las algas negras ya establecidas, donde el cobre rinde mejor.
También existen alguicidas poliméricos de alto rendimiento, que combinan mayor persistencia con menor riesgo de espuma. Son más caros, pero una sola dosis puede mantener su efecto durante varias semanas.
El alguicida y el tratamiento de choque con cloro no son intercambiables. El choque eleva el cloro a niveles letales para cualquier microorganismo, incluidas las algas, pero su efecto es puntual y se disipa en horas. El alguicida actúa más lentamente pero tiene efecto residual: inhibe el crecimiento durante días. Lo recomendable es usar el choque cuando ya hay un brote visible y el alguicida como mantenimiento semanal una vez que el cloro vuelve a niveles normales.
Errores frecuentes al usar alguicida y cómo evitarlos
Mezclar alguicida y cloro de choque al mismo tiempo es el fallo más común. El cloro a concentraciones altas oxida el principio activo del alguicida y anula su capacidad biocida. Si necesitas hacer ambos tratamientos, aplica primero la cloración de choque, espera a que el cloro libre baje por debajo de 3 ppm (normalmente entre 24 y 48 horas) y después añade el alguicida.
Otro error habitual es verter el producto directamente desde el envase sin medir. Las concentraciones varían entre marcas (algunos productos vienen al 10 % y otros al 40 %), así que la dosificación «a ojo» rara vez acierta.
Ignorar el filtro también resta eficacia. Un filtro de arena sucio o una carga filtrante agotada no atrapa las algas muertas tras el tratamiento. Realiza un contralavado antes de aplicar el alguicida.
Por último, no cubrir la piscina por la noche durante la temporada de calor deja el agua expuesta a la caída continua de hojas, insectos y polen, que sirven de nutriente para las algas y obligan a usar más producto del necesario.
FAQs
¿Se puede usar alguicida en una piscina de agua salada?
Sí, pero con precauciones. Las piscinas con clorador salino generan cloro de forma continua, lo que reduce la necesidad de alguicida preventivo. Si aparecen algas, elige un alguicida compatible con electrólisis salina (sin cobre, para no dañar la célula del clorador) y aplica la dosis de choque indicada.
¿El alguicida sustituye al cloro?
No. El alguicida previene y elimina algas, pero no desinfecta el agua frente a bacterias ni virus. El cloro sigue siendo el desinfectante principal.
¿Qué se pone primero, el cloro o el alguicida?
Siempre el cloro primero. El cloro de choque debe aplicarse, actuar y bajar por debajo de 3 ppm antes de añadir el alguicida. Si se mezclan en el mismo momento, el cloro oxida el principio activo del alguicida y lo neutraliza. El intervalo habitual entre uno y otro es de 24 a 48 horas.
¿Qué hago si las algas no desaparecen tras la primera dosis de choque?
Vuelve a cepillar las superficies afectadas y aplica una segunda dosis de choque después de 48 horas. Si persisten, puede tratarse de algas negras, que requieren un alguicida específico a base de cobre y un cepillado más agresivo con cepillo de acero inoxidable (solo en hormigón).
¿Cuánto tarda en hacer efecto el alguicida?
El alguicida empieza a actuar en cuanto se distribuye por el agua, pero el resultado visible depende del tipo y el estado del agua. En tratamientos preventivos, la protección es inmediata. En tratamientos de choque contra un brote visible, las algas suelen blanquearse y desprenderse entre 12 y 48 horas después de la aplicación, según la densidad del alga y el tipo de producto.
¿Qué ocurre si echo demasiado alguicida en la piscina?
Un exceso provoca espuma persistente en la superficie y, en el caso de alguicidas de cobre, puede dejar manchas azuladas o verdosas en el revestimiento. A concentraciones muy altas, algunos productos pueden irritar la piel y los ojos. Si se produce una sobredosificación, deja la depuradora encendida el máximo de horas posible y no uses la piscina hasta que los niveles vuelvan a ser normales, lo que suele ocurrir en uno o dos días.
¿Un filtro de arena elimina las algas?
El filtro de arena retiene partículas a partir de 20–40 micras, lo que le permite atrapar algunas algas en suspensión, pero no puede eliminar las algas adheridas a las paredes ni las esporas libres más pequeñas. Por eso el alguicida y el cepillado son necesarios: el producto mata las algas y el cepillado las desprende de las superficies para que el filtro pueda recogerlas.


